Beber agua con sabores naturales de frutas o hierbas se ha vuelto muy popular. Solo el año pasado, se vendieron 245 millones de litros de estas bebidas aromatizadas. ¿Has pensado alguna vez en prepararlas tú mismo en casa para ahorrar dinero? Es más sencillo de lo que parece y puedes experimentar con distintas combinaciones de sabores.
Aguas aromatizadas: ¿cómo se preparan?
Para hacer agua con sabores naturales, es ideal usar ingredientes orgánicos como frutas, verduras o hierbas. Dependiendo de qué partes utilices de estos ingredientes, como cáscara, raíces, hojas o pulpa, lograrás diferentes intensidades de sabor. Dos cosas a tener en cuenta son la temperatura del agua y el tiempo de infusión, ya que afectan mucho al resultado final.
Hay dos formas principales de hacer agua aromatizada:
Maceración: En un litro de agua fría, puedes sumergir medio pepino en rodajas, un puñado de fresas cortadas o rodajas de pomelo rosado. Deja reposar toda la noche en el refrigerador para obtener un sabor más intenso.
Infusión: Hierve agua a fuego lento y luego vierte sobre hierbas aromáticas o hojas de té. Esto extraerá los sabores y propiedades de las plantas. Después, deja enfriar la preparación. Si usas agua del grifo, es preferible filtrarla antes de usarla. También puedes optar por infusiones frías que mezclan frutas y hierbas, pero en este caso, no necesitas calentar el agua.
Dicho esto, pasamos a mostrar algunas opciones para hacer agua de frutas. Hay diferentes opciones entre las que elegir, te presentamos algunas que seguro que te gustarán mucho.
Agua con limón
Sin lugar a dudas es una de las opciones más conocidas. Te permitirá disfrutar de una buena hidratación y además podrás tener la certeza de que podrás obtener un gran sabor.
Ingredientes:
- 2 limas
- 1 limón
- Varias hojas de menta fresca
- Agua filtrada o agua mineral
Preparación:
Comienza cortando dos limas y un limón en rodajas finas. Luego, selecciona algunas hojas de menta fresca y agrégalas al frasco junto con las rodajas de cítricos.
Después de colocar los ingredientes en el frasco, llena el recipiente con agua filtrada o agua mineral. Usa una cuchara para revolver suavemente la mezcla, asegurándote de que los sabores se integren bien. La menta, el limón y la lima infundirán el agua con un delicioso aroma y sabor.
Una vez que hayas preparado la mezcla, tapa el frasco y guárdalo en un lugar fresco durante unas horas para que los sabores se mezclen aún más.
Agua de fresa y lima
Es otra receta muy sencilla a través de la cual aportarás sabor al agua y así te será mucho más fácil beberla. Es muy fácil de preparar, lo que hace que cada vez más personas opten por esta modalidad.
Ingredientes:
- 250 gramos de fresas lavadas y cortadas en trozos
- 125 gramos de limas, cortadas en rodajas o exprimidas
- Unas 20 hojas de menta fresca
- 2 litros de agua
Preparación:
En primer lugar debes poner en una garrafa 250 gramos de fresas lavadas y cortadas en trozos, estas aportarán un dulzor natural y un sabor vibrante. Añade también 125 gramos de limas, cortadas en rodajas o exprimidas para liberar su jugo cítrico, que complementará perfectamente el dulzor de las fresas. Para un toque de frescura adicional, incorpora unas 20 hojas de menta fresca, que aportarán un aroma refrescante y un sabor herbal a la mezcla.
Después de agregar los ingredientes, completa la preparación añadiendo 2 litros de agua. Este líquido actuará como base para la infusión, permitiendo que los sabores de las fresas, limas y menta se mezclen y se liberen lentamente.
Una vez que todos los ingredientes estén en la garrafa, deja reposar la mezcla durante medio día para que los sabores se intensifiquen y se fusionen completamente. Durante este tiempo, los aromas se mezclarán y el agua adquirirá un delicioso sabor a frutas y menta.
Finalmente, después de dejar reposar la infusión, sírvela en vasos con hielo y decórala con algunas hojas de menta fresca o rodajas de lima para un toque visual adicional.
Agua con kiwi, limón y menta
Es una bebida muy refrescante que poco a poco está ganando importancia sobre todo en el mes de verano. Como vas a poder comprobar es muy fácil de preparar, no vas a tener problemas en ese aspecto.
Ingredientes:
- Hojas de menta (previamente enjuagadas)
- 1 lima
- 1/2 limón
- 1 kiwi
- Agua (aproximadamente 1/2 litro)
Preparación:
Consigue una jarra de tamaño adecuado y coloca dentro las hojas de menta previamente enjuagadas para asegurarte de que estén limpias.
Exprime el jugo de una lima y medio limón dentro de la jarra, asegurándote de quitar las semillas para evitar que amarguen la bebida. Además, añade un kiwi pelado y cortado en trozos para agregar un toque fresco y dulce.
Luego, corta la otra mitad del limón en rodajas finas y agrégalo a la mezcla para intensificar el sabor cítrico.
Para finalizar, vierte aproximadamente medio litro de agua en la jarra, lo que asegurará una buena dilución y equilibrio de sabores. Deja reposar la mezcla en el refrigerador durante al menos 4 horas para que los sabores se fusionen y se obtener una bebida refrescante y llena de sabor.
Agua de melocotón
Si te gusta el sabor del melocotón, puedes tener la certeza de que esta receta te va a gustar desde un primer momento. Es fácil de preparar y su sabor hace que beberla sea muy agradable.
Ingredientes:
- 1 melocotón
- Hojas de albahaca lavadas
- Agua
Preparación:
Toma un melocotón y córtalo en rodajas delgadas sin quitarle la piel.
Después, coloca estas rodajas en una jarra y añade algunas hojas de albahaca previamente lavadas.
Luego, vierte agua sobre los ingredientes hasta cubrirlos por completo. Una vez hecho esto, pon la jarra en el refrigerador y deja que la mezcla infunda durante varias horas.
Esto realzará el sabor del agua con un toque refrescante y aromático de melocotón y albahaca.
Agua de sandía
La sandía es una fruta realmente rica que se toma en verano. Pues ahora puedes combinar lo bueno del agua y la sandía con esta sencilla preparación. Seguro que cuando la pruebes querrás repetir sin problemas.
Ingredientes:
- Sandía (cantidad según preferencia)
- Hojas de menta fresca
- Agua fría
Preparación:
Para preparar esta refrescante bebida, comienza cortando la sandía en trozos pequeños y asegúrate de desechar las semillas. Luego, coloca los trozos de sandía en una jarra lo suficientemente grande para contenerlos. Añade unas cuantas hojas de menta fresca, lo que aportará un toque aromático y refrescante al agua de sandía.
Después de agregar la menta, llena la jarra con agua fría hasta el borde. Es importante utilizar agua fría para asegurar que la bebida esté bien refrigerada desde el principio. Una vez que la jarra esté llena, revuelve suavemente la mezcla con una cuchara larga para ayudar a que los sabores se mezclen.
Una vez que todos los ingredientes estén combinados, cubre la jarra con su tapa o envuélvela con papel film para evitar que los sabores se escapen y para mantener la frescura. Luego, coloca la jarra en el refrigerador y déjala enfriar durante al menos dos horas.
Este tiempo de enfriamiento permitirá que los sabores de la sandía y la menta se infundan en el agua, creando una deliciosa y refrescante bebida que puedes disfrutar en cualquier momento del día, especialmente durante los días calurosos de verano. Una vez transcurrido el tiempo de refrigeración, sirve la bebida bien fría